Demi Moore se destroza la cara en el cirujano. Ya no es como la recuerdas

Demi Moore reaparece en el desfile de Fendi en París y se lleva todas las miradas por un cambio radical en su rostro. Nadie habla de otra cosa

Sin duda alguna Demi Moore fue la gran protagonista del desfile de Fendi en París, dentro de la semana de Alta Costura. Se la invitó como estrella y eclipsó todas las miradas dejando los nuevos modelos en un segundo plano y es que nadie habla de los vestidos. La actriz se subió a la pasarela vestida con un traje pantalón negro y unos espectaculares pendientes largos. Su look quedó ensombrecido por su cambio en el rostro.

Todas las miradas se centraron en el rostro de la popular actriz. Mostraba una tez impecable, unos pómulos acentuados y unos labios más finos. Sin duda su expresión era totalmente diferente. Las redes sociales empezaron a rumorear sobre un posible retoque estético.

Esta no es la primera vez que la actriz, de 58 años, sorprende con un cambio drástico en su rostro. Demi Moore no está dispuesta a que la edad le venza la batalla. Siempre ha intentado verse más joven y lo hace con tratamientos de belleza estética. La mayoría de sus retoques no requieren de intervención quirúrgica. Ya en las últimas imágenes de la actriz la podíamos ver muy cambiada, pero su última aparición lo ha trastocado todo.

Hace 20 años, cuando se abría hecho su primer gran retoque estético, se habló de que se podría haber gastado hasta un total de 250.000 dólares para cambiar su rostro. Lo hizo antes de grabar la película ‘Los Ángeles de Charlie’. Sin embargo, en 2007 aseguró en varios medios de comunicación que ella que “nunca” se había sometido a una cirugía estética. “No me gusta la idea de someterme a una operación para retrasar el proceso de envejecimiento, es una forma de combatir la neurosis”, dijo en ese momento. “El bisturí no te hará feliz”.

Durante una entrevista de 2019 con el Daily Mirror, aseguró que estaba “abrazando” el proceso de envejecimiento natural, a pesar de admitir que hubo momentos en los que se miró en el espejo y no se reconoció. “La gravedad va en algunas direcciones que no me gustan. Puedo mirarme en el espejo de vez en cuando y decir: Estás mintiendo, yo no me veo así”, explicó.