Descuido de Jennifer López con mini falda revela realidad impactante

Jennifer López enseña un cuerpo de escándalo pero este atuendo revela toda la verdad sobre ella

Jennifer López ya ha dicho por activa y por pasiva que no se ha sometido a ningún retoque estético nunca. Su cuerpo es 100% natural, así como su rostro, por mucho que crean que no. A sus 51 años está espléndida y eso da mucha envidia. Parece que la diva del Bronx ha encontrado el elixir de la juventud y no nos quiere decir el secreto. La cantante ha construido todo un imperio y ya es una de las personas más influyentes del panorama internacional con sus iniciales, JLo.

Es un icono de superación y allá donde vaya marca tendencia y arrasando con su propia marca, en la que firma como JLo, un nombre que ya se ha hecho todo un eco. A Jennifer López le encanta cuidarse. Su propio maquillaje, peluquería o el último grito en moda en sus estilismos. Ella ya era toda una influencer antes de ser famosa.  Jennifer Lopez ha sido fotografiada en Miami (Florida) a la salida de su visita diaria al gimnasio para mantenerse en forma y hacer ejercicio.

Como se pueden ver en las fotografías, Jennifer López lleva unas gafas enormes de pantalla para intentar pasar desapercibida lo máximo posible. Acudió al gimnasio muy arreglada recogiéndose el pelo en un moño, la manicura perfectamente hecha y unos aros redondos grandes, muy típicos en ella. Lo más señalabre de su estilo son las mallas personalizadas, unos leggins que lleva de su propia firma son un tipo de malla deportiva que será tendencia en 2021 y un imprescindible en el gym para todas aquellas personas que quieran brillar incluso cuando se está sudando. Unas mallas totalmente transparentes. Con ellas marcó una increíble forma física.

A JLO le encanta ir muy ceñida para resaltar sus curvas, tanto en la vida real como en el gimnasio. Precisamente, en uno de sus conciertos descubrieron la gran realidad. Jennifer López utiliza fajas para evitar los glúteos caídos o los michelines. Su cuerpo no es como lo pintan, aquí la auténtica realidad.