Kylie Jenner convirte su jet privado en una discoteca de madrugada

La fiesta ‘de altura’ a todo lujo de la modelo estadounidense Kylie Jenner que termina en una playa privada

Kylie Jenner
Kylie Jenner

Las excentricidades de muchas celebrities no tienen límite. El Gossips te hemos hablado, por ejemplo, de las de Shakira. La colombiana tiene peticiones muy especiales en cuanto a su camerino cuando va de concierto. Entre otras, la pareja de Gerard Piqué pide agua embotellada mineral natural de una marca francesa a tres temperaturas distintas,  29 gaseosas, otro camerino extra, dos mesas largas y dos personas atendiéndola en todo momento y abundantes piezas de las frutas que consume habitualmente como son melones, mangos, papayas, bananas, manzanas o kiwis.

También te hemos contado algunas de Jennifer López. Inolvidable la del asiento protector que cuida de su posadera cuando va a algún baño que no es el suyo. No quiere coger ningún virus ni ninguna bacteria que dañe una de sus partes más cuidadas.

Las cuentas de Kylie Jenner se multiplican

Pero de la que te hablaremos en las siguientes líneas es de Kylie Jenner. La modelo estadounidense es la tercera mujer más seguida de Instagram. Y los 232 millones de seguidores que acumula le han valido para ser una de las it girls más solicitadas por las marcas para que publiciten sus productos. Y también una de las mejor pagadas.

Se comenta que puede llegar a cobrar 1 millón de dólares por cada post patrocinado. Y ello sin contar los réditos que le otorgan las ventas de los productos de belleza de su propia marca. Los ceros se multiplican en su cuenta corriente. Y solo tiene 23 años.

Kylie Jenner se lo pasa en grande con sus amigas en un jet privado

Unas remuneraciones que le permiten pasar una noche inolvidable como la que se ve en los vídeos del siguiente post. En ellos vemos como Kylie convierte un jet privado en una discoteca para celebrar el cumpleaños de su amiga Yris. Y menuda fiesta ‘de altura’ tienen montada.

La celebración, además, no termina ahí. Más tarde Kylie y sus amigas cogen un barco para llegar a unas instalaciones con playa privada, en una celebración que rebosa lujo y desenfreno.