Paparazzis captan a Ana Obregón muy desmejorada, despeinada y prácticamente irreconocible

Ana Obregón se instala de nuevo en su casa de la Moraleja y recupera poco a poco algunas de sus costumbres. Pillada así

Ahora mismo la vida de Ana Obregón es una montaña rusa de emociones. El fallecimiento de Álex Lequio el pasado mes de mayo fue el mayor golpe para ella. Desde entonces su vida nunca ha vuelto a ser igual. Vive con el dolor y el recuerdo de su hijo. Hay días que la podemos ver un poco mejor y otros que nos preocupa. El medio que ha utilizado Ana para expresar su dolor son las redes sociales, donde sus seguidores le muestran todo su cariño y apoyo.

Sin duda Álex Lequio ha sido un ejemplo para todos y mucho más para Ana. Una persona humilde, emprendedora, luchadora, trabajadora. Sin duda Álex deja una importante lección de vida y un legado que quedará guardado para siempre en la memoria de su madre.

Cuando cumplió la mayoría de edad y terminó sus estudios en una prestigiosa universidad de Estados Unidos, formó su propia empresa a base de esfuerzo incluso estando enfermo, porque nunca perdió la esperanza ni le faltaron las ganas de luchar.

Esta empresa la creó con ayuda de un amigo, a quién formó él mismo para el puesto. “Ese día celebrábamos mi cumpleaños hace 4 años pero sobre todo el primer aniversario de la empresa Polar Marketing Group que creaste con 23 años”, ha recordado la actriz, que ha compartido una foto de aquel día en el que vio cómo los sueños de su hijo se cumplían.

Ana Obregón recordó los inicios de la empresa de su hijo. Todo empezó en el garaje de casa convertido en una oficina improvisada. “Hasta conseguir en 3 años revolucionar el mercado y convertirla en una de las empresas líderes del sector con tu amigo y socio Nacho”, ha escrito. “Te he visto trabajar sin descanso en los años que luchabas contra el maldito cáncer, en el hospital, durante las quimios…. Convirtiéndote en un ejemplo para los jóvenes españoles emprendedores pero sobre todo en un ejemplo para mí”, ha dicho la actriz muy orgullosa de todo lo que consiguió su hijo a base de esfuerzo.
Un legado que nunca le van a poder quitar a Ana. “Tu lección de vida me hace luchar cada día para encontrar un motivo para volver a vivir sin ti”, ha expresado con tristeza y dolor. “Tu empresa y tus obras solidarias son tu legado que sigue brillando gracias al sentimiento de lucha y creatividad que impregnaste a tu equipo y sobre todo a tu amigo Nacho”, ha concluido.

Ana Obregón ahora va a centrar todos sus esfuerzos en la creación de una fundación con el nombre de su hijo para ayudar a todas aquellas personas enfermas de cáncer y a sus familias. Ana ya no es la misma. En varias ocasiones se la ha podido ver salir de su casa totalmente sin arreglar, con un aspecto de cansancio, sin desprender ese glamour que siempre le caracterizaba. A la presentadora ya le importa todo más bien poco. Ha perdido lo que más quería. Y para una madre perder a un hijo es el golpe más duro que existe.

A Ana Obregón le costó mucho tiempo volver a su casa donde están todos los recuerdos de su hijo. Ahora ya ha vuelto a ella y se la ha podido ver salir para recuperar algunas de sus costumbres. Poco a poco, pero sin ser la misma Ana de siempre. En la imagen se la puede ver con paso firme, sosteniendo un café, los pelos movidos por el viento, en chándal y la mirada perdida.