Sabemos dónde va y lo que hace Belén Esteban muchos días después de Sálvame (y no es nada bonito de contar)

Belén Esteban antes de entrar al trabajo se va a acompañarla para que no esté sola

Belén Esteban ha demostrado una vez más su gran corazón al apoyar a una compañera. La colaboradora de ‘Sálvame’ lleva en el espacio desde sus inicios en 2009. Allí conoció a tertulianos como Mila Ximénez, una de sus mayores amigas en el espacio. La sevillana no vive un buen momento tras ser diagnosticada de cáncer. Ximénez se está tratando y ahora más que nunca tiene el cariño de todos sus familiares y amigos. Vive su lucha en silencio y apartada de la televisión. Eso es precisamente lo que hace la de Paracuellos. La Esteban acude todos los días a su casa o la acompaña al hospital. Lo hace antes o después de ‘Sálvame’, sin dar explicaciones a nadie.

Belén Esteban, el mayor apoyo de Mila Ximénez

Esta semana las cámaras pillaban a Belén Esteban acompañar a su amiga a una nueva revisión médica. La colaboradora de ‘Sálvame’ ha vuelto a necesitar la ayuda de la de Paracuellos del Jarama para salir del coche que les ha llevado al hospital de La Luz, donde se está sometiendo a un tratamiento experimental en esta batalla.

Juntas entraban en la clínica. Mila Ximénez se apoyaba en el brazo de Belén Esteban. Las dos llevaban la mascarilla obligatoria, pero detrás de ella se podía ver el semblante serio. Están muy preocupadas por la actual situación, el estado de Mila Ximénez es muy delicado. Antes de tirar la toalla, la sevillana quiere someterse a un tratamiento experimental como última oportunidad. El cáncer se le ha extendido por todo el cuerpo y está descontrolado, tal y como ella contó en su última visita a ‘Sálvame’.

En esta ocasión, entró con gafas de sol, pero sin gorra que cubriese su cabeza para pasar desapercibida. Mila Ximénez lleva apartada de los medios de comunicación desde el pasado mes de febrero. Se le ha podido ver en varias ocasiones dando una vuelta por Madrid y comiendo o tomando algo en alguna terraza de la capital.

Ella misma comentó que había estado un mes sin poderse mover de la cama, un momento transcendental para ella en el que desveló que no quería vivir así. Estaba sometiéndose a pruebas médicas de las cuales sus resultados marcarían un antes un después para ella: «Para mí volver significa que estoy bien. No volver significa que no puedo moverme de la cama. He estado un mes sin moverme de la cama».