Ana Obregón recae de uno de sus peores vicios en las primeras fotos en Mallorca

Ana Obregón se instala en Mallorca tras el fallecimiento de su madre a los 90 años

Otro año especialmente difícil para Ana Obregón. Pocos días después de cumplirse un año del fallecimiento de Álex Lequio, su madre enfermaba y fallecía a los 90 años de edad. Aunque en esta ocasión es ley de vida, la presentadora siente un profundo dolor por la pérdida de otra persona muy importante en su vida. La actriz intenta sacar fuerzas, pero le es imposible. Esta semana ha vuelto a abandonar Madrid, como todos los años, para instalarse en la casa familiar de Mallorca, donde encuentra paz y tranquilidad, alejada de los medios de comunicación. Obregón se encuentra en compañía de su hermana Amalia, uno de los pilares más importantes en este año tan difícil.

A diferencia del año pasado, donde se mantuvo prácticamente todos los días encerrada en El Manantial, casa que los García Obregón tienen en la Costa de los Pinos, Ana Obregón se ha dejado ver en un centro deportivo cercano al domicilio, donde llegó ataviada con ropa de sport, leggins, zapatillas, gorra y una camiseta con un sentido mensaje: «Siempre un ángel», se puede leer en la misma.

Desde que falleció su madre, Ana Obregón ha estado ausente de las redes sociales. Su última publicación data del 28 de mayo y tiene como a protagonistas a sus dos ángeles, su madre y su hijo Álex. «Hoy me desperté totalmente convencida de que estos 3 últimos años de mi vida habían sido una pesadilla. Respiré profundamente llena de felicidad. Agradecí al Universo de corazón por la suerte de hijo, padres, familia y amigos que tenía», comienza escribiendo.

«Esperé como siempre en mi cuarto tus buenos días dibujados en la sonrisa más bonita del mundo, lleno de salud y genialidad. Tenía infinitas ganas de achucharte por la maldita pesadilla que había tenido. Esperé la llamada de mi madre para ver si iba a comer con ellos como solía hacer casi todos los días cuando no trabajaba. Esperé…La realidad me pegó una bofetada. Me gustaría soñar esta noche que os tengo cogidos de la mano y no despertar nunca», termina diciendo junto a un emoticono de un corazón roto.

A la protagonista de Ana y los 7 se le está haciendo cuesta arriba aprender a vivir con las ausencias de su hijo y su madre. Dos duros varapalos que no logra superar. La bióloga se ha refugiado de nuevo en el tabaco, un vicio que consiguió dejar hace años. Fumando elimina el estrés y la ansiedad.

Ana Obregon and Amalia Obregon in Mallorca , Monday May 31, 2021