Cristina Pedroche se olvida la ropa en su último ‘look’ a lo Jennifer López

Cristina Pedroche intenta subir la audiencia de 'Love island' con un nuevo vestido con transparencias

Cristina Pedroche hace todo lo posible por salvar ‘Love island’ de sus desastrosas audiencias. La semana pasada, la gala dominical se saldó con un triste 1,1% de cuota de pantalla, ni tan siquiera 100.000 personas vieron en reality en Neox. Y ya no consigue ser tendencia, salvo su primer día de emisión. El reality ha sido un auténtico fracaso y no volverá a la parrilla con una segunda edición. Aunque Atresmedia tiene plena confianza en la vallecana, lo que está claro es que todos los programas que ha presentado no han continuado con más ediciones o incluso han sido cancelados antes de tiempo.

Cristina Pedroche saca sus mejores armas para darle visibilidad a ‘Love island’. Igual que para sus Campanadas, la mujer de David Muñoz se pone looks estrambóticos con los que sorprende a sus seguidores. «Empieza Love island», escribe junto a una fotografía donde enseña la parte trasera de su vestido morado con transparencias, donde deja poco a la imaginación. «Como siempre enseñando carne» o «ya no sabes que hacer para que alguien vea ese reality de m», le escriben.

Cristina Pedroche tras una dura semana de trabajo

Pedroche se desplazaba a su centro de confianza Santum, en Majadahonda. Mientras la vallecana llevaba una máscara de color verde horripilante, con la sala casi a oscuras, la esteticien le daba un masaje con aceite en los pies. 

Después de su sesión de belleza, Cristina Pedroche se iba a casa donde le esperaba su marido. El popular chef le prepara la cena, ya que aunque le ha enseñado en más de una ocasión, se ha dado por vencido. La vallecana no sabe ni freír un huevo y lo dice alto y claro. Si incluso cuando no estaba con David Muñoz acudía a casa de sus padres para que le rellenasen los tuppers. 

Cristina Pedroche ha compartido con sus seguidores el último atracón que se iba a dar. Ella lo llama «merienda-cena». Es decir, que tenía pensado volver a cenar después. Se han hecho un bol de patatas fritas, un plato de tomate con anchoas y tres solomillos de ternera al punto. Ya se nos ha hecho la boca agua.