Filtrados los informes psicológicos de Rocío Carrasco ocultados a España desde 2011

Rocío Carrasco inicia este duro relato en el momento en que decidió que ya no quería seguir viviendo, un 5 de agosto de 2019. Destapa que estuvo desde 2011 con problemas psicológicos

Rocío Carrasco
Rocío Carrasco

Sin palabras. Así nos ha dejado el esperado y desgarrador testimonio de Rocío Carrasco. Tras 20 años de silencio, la hija de Rocío Jurado ha decidido hablar alto y claro. La joven no se ha dejado nada en el tintero. El día que decidió acabar con su vida, su relación con Antonio David Flores o sus hijos. Rocío ha hablado de muchos temas y con todos nos ha dejado sin palabras. Aplaudido ha sido su testimonio sobre la enfermedad que padece desde hace más de diez años y toma una fuerte medicación. 

«Llevo en tratamiento psiquiátrico y psicológico desde 2011, con un diagnóstico y un tratamiento fuertes: Síndrome ansioso depresivo moderado y grave cronificado en el tiempo”, revela rota en lágrimas. Tras tanto años de silencio, Carrasco por fin se ha armado de valor y se ha visto preparada para dar su versión. Algo que muchos pensaron que nunca iba a ocurrir. 

Rocío Carrasco
Rocío Carrasco

Rocío Carrasco se sincera sobre la enfermedad que padece. Un diagnóstico que, tal y como señala, ha sido certificado por varios profesionales, entre ellos, “el gabinete adscrito al tribunal de violencia sobre la mujer”. La hija de Rocío Jurado explicaba así cómo tocó fondo, cómo quiso acabar con su vida. “He tenido a mis hijos muertos en vida”, balbuceaba entre lágrimas después de explicar el motivo que hizo que quisiese desaparecer.

Rocío Carrasco se tomó varias pastillas. Fue Fidel Albiac quién la encontró tendida en la cama sin conocimiento. Ella no se acuerda de nada. Despertó en el hospital. No consiguió quitarse la vida, pero aseguró que lo volvería a hacer porque “siempre le quedaba el puente de Segovia”. La internaron en un centro psiquiátrico, pero cuando vio merodear a la prensa por ahí decidió fugarse porque el único sitio donde se sentía segura era en su casa. 

Carrasco decidió terminar con su vida el mismo día que se enteró de que Antonio David fichaba por GH VIP 7 y que su hija, Rocío Flores, hasta entonces una persona anónima, se ponía delante de las cámaras para defender a su padre. No quería volver a pasar por lo mismo. 

«Me pertenece solo a mí contarlo. Antes del 5 de agosto, me dijeron que mi hija va a defender a su padre en Gran Hermano VIP 7. En ese momento no estaba bien, por todo lo que llevaba pasando, nadie lo sabe pero llevo en tratamiento psiquiátrico y psicológico desde el año 2011. No quería salir de mi casa, no podía desarrollar mi vida como una persona normal, de repente me llegó esa noticia y por mi cabeza empezaron a pasar todos los 20 años anteriores y todo lo que se me venía encima otra vez pero ya con un elemento mayor que era mi hija en un plató defendiendo a su padre», ha comenzado explicando.

«Yo no veía desde el 27 de julio del 2012, no estaba preparada pero mucho menos para ver lo que iba a defender. No estaba preparada para verla a ella, lo que tenía claro es que no quería ver lo que venía, ni sentir miedo ni vergüenza y no quería seguir sintiéndome cuestionada por todo el mundo. No quería seguir viviendo en esas circunstancias… Ese día, el 5 de agosto decidí que no quería seguir viviendo, no podía, no quería volver. Yo ya había hecho todo lo posible porque todo eso cesase. Me tomé varias pastillas diferentes, me quedé dormida… Me salvó Fidel que fue la persona que entró en la habitación porque no me levantaba. No recuerdo nada. Cuando me ingresaron en un hospital especializado, tomé conciencia de la barbaridad que había hecho. Fue una soberana putada para los míos pero en ese momento no piensas en nada ni en nadie. Lo único en lo que piensas es que no quieres volver a pasar por lo mismo y que no quieres volver a ver el odio en tu hija. Es una acción egoísta y de la que me arrepiento, pero es la puta realidad», ha continuado rota.

La familia se rompió en 2012, cuando Rocío Flores propinó varios golpes a Rocío Carrasco. “Sobre las 8:00 h del día 27 de julio de 2012, encontrándose la menor en el domicilio familiar junto a su madre, la pareja de esta y su hermano, inició una disputa con aquella en el transcurso de la cual le propinó varios golpes, llegando incluso a tirarla al suelo, para posteriormente seguir golpeándola, dándole varias patadas. Como consecuencia de los hechos, Rocío Carrasco sufrió policontusiones con equimosis en la región frontal derecha, con edema en ambas muñecas, en muslo derecho, en el antepié derecho y un hematoma en el segundo dedo del pie derecho, para cuya curación únicamente precisó de una primera asistencia facultativa y de las que tardó en sanar ocho días, uno de los cuales estuvo impedida para el ejercicio de sus ocupaciones habituales”. Párrafo extraído del epígrafe correspondiente a los “hechos probados”. Sentencia del Juzgado de Menores número 4 de Madrid 44/2013.

“Declaro a la menor Rocío Flores Carrasco autora responsable de un delito de maltrato habitual, de un delito de maltrato, de una falta continuada de amenazas y de una falta continuada de injurias”. Párrafo extraído del epígrafe correspondiente al ‘fallo’. Sentencia del Juzgado de Menores número 4 de Madrid 44/2013.

“La sintomatología que presenta es compatible con un cuadro ansioso-depresivo con crisis de angustia y ansiedad generalizada”. “Sufre síntomas de depresión con insomnio, sensación de tristeza, ideación mórbida”. “Tiene bajo estado de ánimo y manifestaciones físicas múltiples derivadas de la ansiedad que padece”. «Se aumenta la dosis de antidepresivos y ansiolíticos que le vengo prescribiendo”.

Muchos se han preguntado por qué este giro de guion y este título para el formato. La respuesta está en los informes psicológicos presentados por Rocío Carrasco en las diferentes causas judiciales que la han enfrentado a su exmarido, Antonio David Flores, en los tribunales durante estos años.

En la documentación judicial que obra en manos de Vanitatis se citan al menos 10 informes de este tipo firmados por diversos especialistas entre los años 2011 y 2017. Declara la letrada de Rocío Carrasco en dichos documentos que su representada no acudió antes a un especialista porque, aunque no se encontraba bien psicológicamente desde mucho tiempo atrás, “tenía miedo” de que “de haberlo hecho, lo habría utilizado el Sr. Flores Carrasco” en los sucesivos careos judiciales por procesos de modificación de medidas en la custodia de los menores, esto es, por miedo a perder a sus hijos por dicho cuadro psiquiátrico.