“Ha llegado a llorar 15 minutos”. Rocío Flores está viviendo un infierno en las grabaciones en Telecinco

Fuentes cercanas de Mediaset desvelan el infierno que está viviendo Rocío Flores tras la emisión del documental de su madre

Rocío Flores
Rocío Flores

Rocío Flores se mantiene fuerte, pero solo es una coraza. La influencer lo está pasando mal desde la emisión de la docuserie de su madre, donde arremete duramente contra su padre y contra ella misma. Rocío Carrasco ha llegado como una tormenta y ha desestabilizado el equilibrio emocional de los Flores. La imagen de Antonio David Flores ha quedado tocada y hundida tras asegurar que es «un maltratador». Se ha dicho que incluso llegó a manipular a sus hijos para ponerlos en contra de su madre. Mientras que Rocío Carrasco aseguraba no querer hacer daño a sus hijos, no le ha importado narrar con todo lujo de detalles, ciertos o falsos, la agresión de Rocío Flores.

En sus redes sociales, Rocío Flores lanza algunas indirectas a su madre, especialmente los días de emisión de la entrevista o después de ésta para asegurar que está tranquila y que ni tan siquiera la ha visto, tiene planes mejores. Sin embargo, desde que Rocío Carrasco decidió romper su silencio, la novia de Manuel Bedmar se siente sometida a una gran presión mediática. Los reporteros están a todas horas en la puerta de su casa y siguen todos sus movimientos. Es un acoso.

El infierno de Rocío Flores

Rocío Flores está viviendo un infierno, aunque ella esté intentando hacerse la fuerte públicamente. Cuando llega a casa se derrumba y no puede más. No puede ver como ha hecho daño a toda la familia. Como la insultan en redes sociales, como ha dejado a su hermano tocado sin su madre, como insultan a Olga Moreno después de haberle cuidado durante todos estos años y como su padre se ha quedado solo y sin trabajo. Además del sufrimiento de la pequeña Lola, hija de Olga y Antonio David.

Rocío Flores
Rocío Flores

La joven no puede más. Así lo demuestran algunos rostros de Mediaset que han trabajado con ella. En los pasillos se derrumba. «Tuvo bajones, hubo un día que salió de plató llorando y tardó 10 o 15 minutos en volver a entrar. Todos tenemos sentimientos y hay veces que escucha cosas que le duelen. Lleva cosas dentro que necesita echar», cuenta Carlos Sobera.