Irene Rosales ha llevado a sus nietas a Isabel Pantoja a Cantora a escondidas de Kiko Rivera

Irene Rosales y Kiko Rivera no quieren que esta guerra afecte a sus dos hijas. Hacen todo lo posible para que estén en contacto con su abuela

El pasado mes de diciembre se inició una guerra mediática entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja que aún dura y parece que no tendrá un buen final. El DJ está dispuesto a que se cumpla la última voluntad de su padre Paquirri. No obstante, tras varias entrevistas intentando hacer entrar en razón a su madre o por lo menos sentirse escuchado, el cantante ha desistido porque esto está acabando con su salud.

Esta semana, en su segundo directo de Twich, el cantante entrevistaba a Jorge Javier Vázquez y nuevamente volvió a abrirse en canal, en esta ocasión sobre sus hijas. El marido de Irene Rosales ha confesado que sus hijas preguntan por la ausencia de su abuela. «Mi hija Ana, que tiene cinco años, me dijo algo que hicieron que se me cayeran las lágrimas. Mi hija me dijo: ‘Papá, ¿por qué no llamas a la abuela?’. No supe qué decir. ¿Qué le digo? ¿Qué le dices a una niña de cinco años? No pude decirle nada», dijo Kiko durante una charla con Jorge Javier Vázquez en su canal de Twitch. 

Tras la insistencia de su nieta, Kiko Rivera pidió a Irene Rosales que ésta hiciese una videollamada con Isabel Pantoja para que la niña pudiese ver a su abuela. «Le dije: ‘Irene, por favor, llama a la abuela, para que vea a su nieta que está preguntando por ella«. 

«Soy fuerte de mente, más que nada lo hago por ellos, mi mujer está muy mal, no está recuperada de la muerte de sus padres, y por mis hijas, que no tienen que ver a su padre encerrado en el cuarto llorando. Y al ver que la otra parte no quiere solucionarlo, pues poco a poco el cuerpo se va acostumbrando. Cuesta, pero me estoy acostumbrado», aseguró ante el presentador de Telecinco. «Le he dado el tiempo a mi madre para que me llame o que llame a los abogados y que frene esto«, añadió, reconociendo que en su familia «cada uno va a lo suyo». «Siempre me he sentido el punto de unión, organizaba barbacoas, fines de años… me inventaba historias para reunirnos… ¿Ahora que me he ido qué va a pasar? Yo ponía de mi parte, aunque en muchas ocasiones me hiciesen sentir mal, era mi familia… pero cuando conozco a mi mujer me doy cuenta de que el concepto de familia que tengo no es el mejor«, puntualizó.

Al principio de esta guerra mediática, Irene Rosales llevó a sus hijas a Cantora para que pudiesen ver a su abuela. Lo hacía a escondidas de Kiko Rivera porque en aquel momento estaba demasiado candente el tema. No obstante, el artista ha dejado claro que ocurra lo que ocurra entre su madre y él, no quiere que esto afecte a sus nietas.