Irene Rosales y Kiko Rivera acribillados por asociaciones de enfermos mentales que destapan “negocio repulsivo” en Telecinco

Irene Rosales y Kiko Rivera cuentan que padecen depresión por sus situaciones actuales y una asociación de enfermos mentales se les echa encima

Este 2020 ha sido especialmente difícil para todos. También para Kiko Rivera e Irene Rosales, que más allá de la pandemia, les han salpicado varios problemas familiares. El DJ sufrió las consecuencias del estado de alarma con el cierre de su discoteca Hoyo, todo un éxito y referente en Sevilla. También quedaron cancelados sus bolos y esto solo se traduce en importantes perdidas de ingresos. Por este motivo, tal vez, el marido de Irene Rosales empezó una guerra familiar sin cuartel contra Isabel Pantoja. Éste quería conceder liquidez y la mejor forma de hacerlo era con entrevistas en platós y revistas.

Todo empezó con un Kiko Rivera hundido contando que padecía depresión y que no había superado su adicción a las drogas y al alcohol. En referencia a esta entrevista, que tuvo lugar a finales de 2020, también habló Irene Rosales. La mujer del cantante confiesa que ella no lo está pasando bien con todo esto, pero es que además hay que sumarle el fallecimiento de sus dos progenitores ese mismo año a causa de un cáncer. Su madre en febrero de 2020 y su padre a finales de ese mismo año.

Ambos han hecho público que deberían acudir al psicólogo. Es entonces cuando las asociaciones de enfermos mentales han clavado el grito en el cielo. Estos comentarios vertidos por Irene Rosales, sobre todo, han provocado ciertas críticas en las redes sociales y ese problema que sufren «muchos familiares de depresivos u otras enfermedades mentales que no entienden cómo se puede hablar de esta enfermedad de una manera tan recurrente y poco profesional y encima emitiendo mensajes que pueden resultar confusos, como decir que había dejado la medicación porque le daba sueño», se lamenta en ‘ABC’ Elora Sansegundo, colaboradora de la Asociación Mentes Vivas de Galicia.

Elora está realmente cabreada con las declaraciones de Irene Rosales. «El otro día estuve viendo a Irene Rosales en televisión y me sentí fatal por las cosas que dijo. Yo tengo un familiar que padece una enfermedad mental desde hace 30 años y no entiendo que se pueda hablar de esos temas tan a la ligera». 

No entienden como se puede frivolizar y hablar de esta enfermedad como si nada. Piden más rigor. «Estos programas los ve muchísima gente y por eso hay que ser cuidadoso con lo que se afirma», confiesa de forma abierta la colaboradora de Mentes Vivas.

La salud mental de muchas personas ha empeorado drásticamente debido a la actual situación que ha tocado vivir. Por eso solo piden «respeto a la hora de hablar de la depresión, una dolencia muy grave que en algunos casos acaba con el suicidio de quien la padece», recalca.

Desde esta asociación llevan años peleando para intentar ayudar a los enfermos y a sus familiares. Además, desean terminar con el estigma social en relación a la gente que sufre este tipo de trastornos. «Por eso nos llegan quejas de familiares que escuchan sorprendidos estas declaraciones en formatos donde los contenidos son de otro tipo y sin el conocimiento suficiente como para dar un mensaje adecuado», concluye su testimonio.