Irene Rosales y Kiko Rivera encuentran nueva casa de más de 500.000 euros

Kiko Rivera e Irene Rosales se encuentran en busca de la casa de sus sueños con amplio jardín, piscina y un mínimo de cinco habitaciones. Muy aislada para tener cierta intimidad

Irene Rosales y Kiko Rivera han sido los protagonistas de estos últimos meses tras encender una guerra mediática contra Isabel Pantoja. El DJ se ha embolsado una gran cantidad de dinero gracias a todas las entrevistas que ha concedido durante este tiempo y a las publicidades que ha hecho con varias marcas. Por este motivo, el cantante y su mujer planean darle un cambio a sus vidas.

Ha sido José Antonio Avilés quién ha adelantado que su compañera de ‘Viva la vida’ ha visitado esta semana una vivienda con la intención de mudarse. Irene Rosales no lo ha escondido y ha confirmado esa noticia. Se avecina mudanza a corto plazo. La tertuliana ha contado a sus compañeros la razón por la que está buscando un nuevo hogar junto a su familia.

Los requisitos de la nueva casa de Irene Rosales y Kiko Rivera

Irene Rosales ha contado que “ahora mismo no puedo meterme en ningún tipo de compra”, pero tiene claro que quiere llevar a cabo este cambio porque “tengo que cambiar un poquito de donde estoy porque estoy a pie de calle”. El DJ y su mujer se habrían fijado en una casa mucho más grande. Les gustaría tener una amplia entrada y jardín con piscina. La última vivienda que ha visitado se mueve entorno a los 500.000 euros.

El hecho de que la casa en la que vive en Castilleja de la Cuesta esté en un lugar de paso, hace que “cuando no recibo cartas, está la prensa o gente que quiere hacerse fotos”. Y sobre esto, Irene ha asegurado que “queremos un poco más de intimidad”.

“Busco una casa teniendo en cuenta que somos Kiko y yo y tres niños”, ha comentado haciendo referencia a sus dos hijas y a las épocas que el hijo de Kiko Rivera y Jessica Bueno pasa junto a ellos. La casa tiene que ser bastante grande, por lo menos contar con unas cuatro o cinco habitaciones porque quiere que cada niño tenga la suya propia ahora que empiezan a hacerse mayores. Por eso quiere “cuatro o cinco habitaciones. Una para cada niño y Kiko necesita su despacho”.