Isabel Pantoja se encerró con Kiko Rivera para desintoxicarse: fotos nunca vistas

Isabel Pantoja se llevó a Kiko Rivera a El Rocío para que no viese nadie su estado de salud. No quería ingresarlo en un centro de desintoxicación

Kiko Rivera no se esconde. El DJ ha hablado abiertamente de su adicción a las drogas y las consecuencias de éstas. Recientemente, ha prometido que se pondrá en manos de especialistas para curarse de una vez por todas. Hace unas semanas, ‘Sálvame’ difundió unas cámaras ocultas donde se podía ver a Kiko Rivera negociar con paparazzis para conseguir liquidez.

El cantante admitió en varias ocasiones que se sintió completamente solo en esta etapa de su vida. Solo agradece el apoyo recibido por parte de Irene Rosales, quién, a pesar de todo lo que le ha hecho pasar, nunca le ha dejado solo. Reconoce que si no fuese por su mujer, nunca hubiese superado su adicción y podría haber acabado mucho peor. Para Isabel Pantoja no tiene buenas palabras. Sin embargo, tal y como han podido saber en ‘Viva la vida’, gracias a unas fotografías que están en poder de Diego Arrabal, la tonadillera si estuvo al lado de su hijo durante su guerra con las drogas.

En 2018, tanto madre como hijo desaparecieron del foco mediático. Durante nueve días no se supo absolutamente nada de ellos. Ambos estuvieron aislados en la casa de El Rocío. Según Kiko, su madre no le ayudó en su recuperación. Ella solo le llevó ahí para que nadie le viese en esas condiciones. Según la versión del cantante, la tonadillera solo se limitaba a restaurar la casa y rezar a la virgen.

Isabel Pantoja no quería ingresar a su hijo en un centro de desintoxicación. Prefirió que estuviese solo y aislado. Como se puede ver en las imágenes, Irene Rosales estuvo en todo momento con ellos. “Hablamos mucho del tema, también vinieron nuestros compadres, fue cuando hablamos con la madre de Kiko del problema. Se decidió que no iba a un centro, también se decidió que no iba a trabajar más. Su madre ahí sí que nos ayudó económicamente unos meses para pagar la casa y poco más”, contó Irene Rosales.