Jesulín de Ubrique reabre la guerra con Belén Esteban con secreto íntimo de María José Campanario

Jesulín de Ubrique se sienta en el nuevo programa de Bertín Osborne en Canal Sur y sentencia a Belén Esteban. Ella es su gran amor

Han pasado más de 20 años desde que Belén Esteban huyó de Ambiciones con su hija en brazos cuando tan solo era un bebé. Sin embargo, parece que hay algo que todavía le ata a Jesulín de Ubrique. La colaboradora de ‘Sálvame’ ha estado hablando durante estos últimos años por todos los programas de crónica social sobre su historia de amor. Una historia que para Jesulín de Ubrique no supuso nada. Todo lo contrario que con María José Campanario, su actual mujer y enemiga íntima de la de Paracuellos.

El torero ha visitado el nuevo programa de entrevistas de Bertín Osborne en Canal Sur y se ha emocionado al hablar de su relación con Campanario. «Fue hace 19 años. La conocí estando en un restaurante. Ella venía con una amiga, que era la novia del hijo del del restaurante. Y ella la acompañaba. Yo estaba con mis padres y la invité a que viniera al campo», le contó a Bertín Osborne este miércoles en su programa de Canal Sur.

Jesulín quedó prendido por ella, por lo que no dejó pasar la ocasión para mostrarle sus intenciones: «En un momento que estaba más distraída, que se iban a ir, le dije: ‘De esta cara no te vas a olvidar'». «Eso fue a finales del año 2000. Y en el 2001 ya salía con ella. Cuando tuve el accidente de tráfico ya vivíamos juntos. En el 2002 nos casamos. Y llevamos 20 años llevamos ya». Así las cosas, recordó cómo le pidió matrimonio: «No le pedí la mano nunca, fue más un ‘vámonos que nos vamos'». 

Reconoció que vio algo en ella que nunca había visto en otra persona. Un dardo hacia Belén Esteban y es que con esta frase deja claro que nunca estuvo enamorado de ‘la princesa del pueblo’. Estas palabras llegan unos días después de la guerra mediática entre su mujer y su expareja. Con esto deja claro de que lado está.

Jesulín de Ubrique también ha querido recordar a su padre, Humberto Janeiro, fallecido el pasado verano. «Era un máquina. El año pasado falleció, pero era un fenómeno. Con sus defectos y sus virtudes, pero un padre. Que en gloria esté», sentenció emocionado.