Juguete roto de OT sin trabajo en la música se mete a profesora

Otra de las concursantes de 'Operación triunfo' no consigue trabajo en el mundo de la música y recibe el no de las discográficas

Desde luego que OT es de todo menos un concurso de jóvenes promesas. Son muy pocos los aspirantes que logran convertirse en verdaderos cantantes y triunfar de ello. De la primera edición de esta nueva generación solo Aitana y Lola Índigo han dado el gran golpe. Luego otros como Ana Guerra, Alfred, Amaia, Roi o Cepeda intentan sobrevivir. Nerea ha apostado más por la interpretación y la televisión. Algo similar pasa con la primera edición de la historia. David Bisbal es el único que ha aguantado estos 20 años, el resto están completamente desaparecidos. Chenoa y David Bustamante han sabido labrarse un futuro en la televisión tras el fracaso de su música.

A los profesores les pasa más de lo mismo. Pero vamos a poner énfasis en Nika, otro juguete roto de OT. Se quedó a dos galas de la gran final de la segunda edición del talent musical, ahora, convertida en la vocalista del grupo Münik -junto a su pareja Jordi Roselló y Aleix Vilardebó se ha reinventado convirtiéndose en profesora de yoga. Dos trabajos que compagina con su faceta de mamá.

Con este grupo ha publicado ya dos discos y varios singles con una gran aceptación entre su público. La artista ha contado la dura realidad a la que se enfrenta. Una discográfica no le dio la oportunidad porque no tenía 20 años y no era un producto. “Hace cuatro años una discográfica muy importante me dijo: ‘Tu trabajo con tu grupo me encanta, pero no te firmo un trabajo porque no tienes 20 años y a tu edad no tienes futuro’”.

En pocos días saldrá a la luz una nueva versión en inglés de ‘Ser yo’, el primer single de su primer disco. Una canción con la que conoció las mieles del éxito nada más terminar su concurso hace casi 19 años. «Es una canción que he cantado muchísimo y que la gente tiene muy interiorizada con otro ritmo y otro tipo de interpretación. Pero tenía claro que ahora la quería ochentera, con el saxo al principio y el resultado es increíble».

Está muy agradecida a OT. El concurso le ha dado todo lo que ella es ahora y lo que ha conseguido, sin embargo se dio de bruces con la realidad. «Cuando tienes 20 años te crees que las discográficas que te van a apoyar siempre, que los medios te van a apoyar siempre. En aquel momento no nos apoyaban, nos daban caña por todos los lados y ahora no». «Me costó asimilar que me dieran una patada en el culo de un día para otro. Mi discográfica me llamó por teléfono dos años después y me dijeron: ‘Mira, no hay discos ni contrato, así que búscate la vida’».