Kiko Matamoros vuelve a pasar por el quirófano: nuevo cuerpo

Kiko Matamoros confirma en 'Sálvame' que tras cumplir 63 años va a pasar de nuevo por quirófano para cambiar su físico y parecer más joven

Kiko Matamoros
Kiko Matamoros

Kiko Matamoros, como el resto de colaboradores de ‘Sálvame’, no ha escondido nunca sus retoques estéticos. El último y más sonado el lifting completo que le realizó su nuera Carla Barber y le dejó toda la piel estirada lo que provocó un sinfín de memes. Desde que mantiene una relación con Marta López, 40 años menor que ella, quiere ser eternamente joven. Recientemente el tertuliano celebró su 63 cumpleaños y le hizo mucha ilusión porque se sentó en la mesa por primera vez con todos sus hijos, aunque con una notable ausencia, la de Anita Matamoros, que continúa distanciada. «Me sentí como el patriarca de una familia por primera vez. Nunca había celebrado mi cumple con todos», explicaba en ‘Sálvame’. 

«No puedo mentir a nadie diciendo que estoy bien», explicaba. El colaborador ha echado en falta a su hija Anita, sin embargo sabe que tarde o temprano se reconciliarán. «No puedo pasar por encima de ciertas cosas. No entiendo lo que ha podido pasar y no quiero perdonar y maleducar a mis hijos», confesaba. Kiko Matamoros ha expresado su cariño hacia su hija.

El paso de los años pasa factura. Este último año ha sido especialmente delicado para Kiko Matamoros y no solo por la pandemia. El colaborador ha estado muy delicado de salud y ha tenido que ser intervenido en dos ocasiones. El padre de Laura y Diego es una persona que le gusta cuidarse. Va al gimnasio todos los días y lleva una dieta saludable. Pero de vez en cuando ha tenido que recurrir al bisturí para darse una pequeña ayuda.

La primera vez que pasó por quirófano fue para someterse a una operación para quitarse sus orejas de soplillo que le acompañaron durante toda la infancia. Se quitó las bolsas de los ojos. Sin duda, operación tras operación, Kiko Matamoros ha ido cambiando su rostro y ya nada tiene que ver con el que conocíamos anteriormente.

Kiko Matamoros no piensa echar el freno aquí y ya tiene en mente un nuevo retoque estético. Después de Navidades tiene pensado hacerse una marcación abdominal, como se hizo su hijo Diego Matamoros. Se volverá a poner en manos de Carla Barber. «Para mí siempre ha sido una lucha eso y a mi edad ya no me apetece entrenar dos horas diarias», confesaba.