La hija de Kiko Matamoros, Laura Matamoros, rompe el silencio: “Había que descartar un tumor”

Laura Matamoros visita al oftalmólogo por un problema de visión y confiesa sus peores presagios. Hace un tiempo se temió que podía tener algo grave

Laura Matamoros es una de las influencers mayor valoradas del país. Cuenta con millones de seguidores en sus redes sociales, quiénes adoran su cercanía. Les hace partícipes de todo lo que sucede en su día a día. Sin ir más lejos, esta semana les contaba como había ido su visita al oftalmólogo. Sus fans han querido saber por qué ha acudido a revisarse la vista, ya que no lo ha contado en sus stories de Instagram.

Laura Matamoros se abría en canal y confesaba una historia que había sucedido hace un año. Fue el momento más complicado de su vida. Laura Matamoros ha explicado que hace un año acudió al oftalmólogo porque “me daban muchas vibraciones en el ojo y en los aviones tenía mucha presión. Además tenía unos pinchazos muy profundos”. La sorpresa llegó cuando en diciembre de 2019, nada más verla, le derivaron a que le hicieran un TAC de urgencia. Tal fue el susto que se llevó, que la ‘influencer’ asegura que “fue el peor día de mi vida”.

Laura Matamoros on holidays in Ibiza on Tuesday 02 July 2019.

No podía parar de pensar en si le podía pasar algo duro. Se temía lo peor y quería descartar “un tumor en la cabeza y después de descartarlo, descartar la esclerosis múltiple”. Laura Matamoros recuerda aquel momento como “un mes angustioso, estuve mal, triste, me sobrepasó”. Por suerte, se descartó el tumor y la esclerosis múltiple.

Los problemas oculares de Laura Matamoros provienen de familia. “A raíz de todo esto me diagnostican que tengo un glaucoma de tensión baja, y aparte tengo dañado el nervio óptico, lo cual veo muy poquito y de la mitad del ojo para abajo apenas tengo visión”, ha contado Laura de una forma muy natural. Kiko Matamoros también tiene esa enfermedad y tiene miedo de acabar quedándose ciego.