La novia de Kiko Matamoros, Marta López Álamo, tira de Photoshop para presumir de su gran complejo en bikini

Marta López Álamo incendia las redes sociales con un posado en bikini desde Ibiza

Marta López Álamo se escapó a Ibiza el pasado fin de semana en compañía de Kiko Matamoros para desconectar y ver a su madre y a su hermana, quiénes viven en la isla pitiusa. Las baleares son uno de los destinos favoritos de la modelo. Le encanta el mar y tomar el sol para broncear su cuerpo escultural. La joven lleva una dieta muy estricta y realiza ejercicio físico de forma diaria, aunque a veces sus compromisos profesionales se lo ponen difícil.

La andaluza está creciendo a gran velocidad en las redes sociales. Desde que se hizo popular por su relación con Kiko Matamoros, ahora es una de las influencers que más propuestas reciben. Marta López Álamo es una joven atractiva, por este motivo muchos de sus seguidores no entienden por qué siempre tira de Photoshop para mejorar sus fotografías, si al final solo las empeora y hace una visión distorsionada de la realidad.

Marta López Álamo ha publicado una nueva fotografía con la que ha incendiado las redes sociales. Un posado en la ducha con un mini bikini para refrescarse ante las altas temperaturas de esta semana. La pareja de Kiko Matamoros ya presume de un espectacular bronceado. Sin embargo, vuelve a dejar patente su gran complejo: su parte trasera. Álamo no está contenta con la forma de sus glúteos. Sus seguidores le dicen que «estás totalmente plana«. Por eso, la vemos sacar forma.

Marta López Álamo confiesa que le afectan las críticas

A Marta López Álamo le duelen mucho las críticas que recibe por su físico porque no lo ha pasado nada bien. Ya ha contado en más de una ocasión que en su adolescencia sufrió anorexia.  «Lo pasé fatal. Empecé con 13 años y salí con 17. No hay un estándar. Empecé pesando 49 kg y terminé en 38 pero ahora soy feliz», comentaba la modelo bastante orgullosa tras finalizar esa etapa de tan dura de su vida y vivir con una enfermedad realmente letal.