La vida secreta de Isabel Pantoja en Cantora: lo que ocurre de madrugada

Una persona muy cercana a Isabel Pantoja cuenta como era vivir en Cantora y desvela las costumbres de la tonadillera

Isabel Pantoja se ha convertido en la protagonista de los últimos meses tras su enfrentamiento mediático con Kiko Rivera. Mientras ella no se ha pronunciado de forma pública, muchas personas de su entorno lo han hecho por ella, aunque solo para desprestigiarla. Sin duda alguna quién más ganas tenía de atacar a la tonadillera era Dulce Delapiedra, quién fue niñera de sus dos hijos y persona de confianza en el clan Pantoja durante muchos años.

Dulce ha concedido una entrevista a Lecturas donde habla absolutamente de todo. Las complicadísimas situaciones a las que hacía frente cada día, las exigencias de Isabel, sus despilfarros económicos o los desengaños que la dejaron hundida, “Pantoja me dijo que me guardaba un piso pero lo vendió”, nos revela en exclusiva.

Dulce conoció a Agustín Pantoja con 18 años en un concierto en Barcelona. Ella era una auténtica fan. Fue entonces cuando Isabel Pantoja le ofreció irse con ellos a trabajar de niñera en Cantora. En aquel momento Kiko Rivera tenía un año. Empezó cobrando 30.000 pesetas (unos 180 euros) en Cantora y acabó cobrando 600 euros. “Siempre estaba en números rojos”, revela a Lecturas de su precaria situación económica. 

Después de Kiko Rivera llegó Isa Pantoja. Trabajó para Isabel Pantoja durante 25 años. En 2014 Isabel Pantoja la despidió y en aquel momento ya no le importó despotricar de la tonadillera. Dulce siempre ha apoyado a Isa Pantoja, de hecho según cuentan las protagonistas de esta historia, le hizo más de madre ella que Isabel. Ese mismo año nació el hijo de la hermana de Kiko Rivera, y se fue con ella.

“Isabel dormía de día y comía poco. Si le apetecía a las tres de la mañana, pedía un solomillo, un café...”, nos cuenta. “Sus manos y sus pies era yo, quería que fuera para toda la vida y envejecer conmigo”, desgrana a Lecturas en unos detalles hasta ahora nunca contados.