Lydia Lozano vende a su madre a Sálvame por 800 euros

Lydia Lozano se convierte en la protagonista de 'Sálvame' tras hablar de su madre y su preocupación por su estado de salud

Lydia Lozano vuelve a convertirse en la protagonista de ‘Sálvame’ con sus lágrimas. Este jueves ha abierto su corazón de par en par y se ha sincerado con la audiencia y con Jorge Javier Vázquez. El catalán lleva días sin ver bien a la colaboradora por eso le ha pedido charlar con ella en una sala. “Creo que hay algo que se nos está escapando, algo a lo que te estás enfrentando fuera del programa”, le ha dicho. La periodista no ha tardado en admitir que no atraviesa su mejor momento: “No es normal que llore cada dos por tres… No sé qué es».

La actual crisis sanitaria está pasando factura en Lydia, especialmente por la salud de su madre, su pilar más importante. “Esto lo que nos ha puesto enfrente es el miedo”, decía. Entonces, Lydia se derrumbaba. «En casa soy la que más me río y cuando vengo aquí como paso tantas horas con vosotros me desahogo». A veces se ve forzada a esbozar una sonrisa cuando lo que realmente necesita es llorar. «Tengo que estar en el escalón número 10 de ánimos. Intento que no se me vea ni preocupada… Pero a veces para decir ‘hola qué tal’ te cuesta bastante», se sinceraba.

Entre lágrimas, la colaboradora no podía ocultar que desde que estalló la crisis sanitaria del coronavirus «estoy mucho más sensible». Solo piensa en su madre, es grupo de riesgo y aunque está bien de salud la echa de menos. Cuando todo esto acabe quiere pasar un largo tiempo a su lado en Palma. «La última vez se fue mi hermana y esta vez nos podríamos ir las tres. Ayer la llamé y le dije nos tomamos un aperitivo y me dijo: ‘¡Con el frío que hace!’.

Lydia Lozano, rota en llanto, ha explicado que «en casa me desahogo mucho porque tengo mucho miedo con la pandemia». «Soy una persona que necesita mucho aire, y no tengo aire. Soy muy independiente. Soy muy hiperactiva. La cabeza me va a mil». Jorge Javier intentaba tranquilizarla: “Lo que te pasa es lo que le pasa a todo el mundo, ese miedo lo tiene mucha gente metido en el cuerpo”. No tiene miedo por ella, sino por sus seres queridos.

Lydia Lozano ha hecho que su madre sea indirectamente la protagonista de sus lágrimas que han tachado en redes de «puro teatro». En ese momento la audiencia subía como la espuma y se embolsaba 800 euros por sus cinco horas de show.