Problemas económicos de Jorge Javier Vazquez le obligan a aplazar su salida de Madrid

Jorge Javier Vázquez confiesa en su último blog para la revista Lecturas su deseo de retirarse de los medios y abandonar Madrid

Jorge Javier Vázquez hace un repaso de su vida en su último blog para la revista Lecturas. El catalán echa la vista atrás y se plantea la posibilidad de dejar ‘Sálvame’ y todos sus proyectos. Algo que siempre ha rondado su cabeza, por agotamiento, pero que nunca ha terminado de materializar. Por un lado, porque está a gusto en su trabajo y por otro porque su economía a día de hoy no se lo permite.

Según Jorge Javier Vázquez, esto lo piensas cuando eres joven y alocado, sin embargo, cuando asientas la cabeza y tienes una edad, buscas una estabilidad y poder estar tranquilo. «Con casi treinta años me enamoré de Blas, un chico de Lanzarote con el que fui muy feliz durante dos años. También yo fantaseé con la posibilidad de dejarlo todo y establecerme en Canarias», revela a raíz de la decisión de Anabel Pantoja de dejarlo todo.

«A lo largo de estos veinte años he estado a punto de tirar la toalla en muchas ocasiones. Unas veces no lo he hecho porque económicamente no me lo podía permitir y otras porque me asustaba el vacío. Pero la idea de largarse siempre está ahí, rondando por la cabeza», desvela preocupando a los directivos de Mediaset, que están muy contentos con las cifras que anota siempre Jorge Javier Vázquez. Pero la idea de que el catalán deje de ser el protagonista de Telecinco existe y eso llegará más tarde o más temprano.

«Te entiendo, Anabel. Cómo no voy a entender que prefieras sentir el rumor del mar a tener que explicarte sobre unas joyas de dudosa calidad o sobre los últimos vaivenes emocionales de tu singular familia. Disfruta mucho por ti y por todos los que todavía no hemos dicho: “Ahí te dejo Madrid”», despide su escrito.

Jorge Javier Vázquez ya ha hablado en numerosas ocasiones de la posibilidad de retirarse, pero de momento no puede. Tiene que garantizarse una estabilidad económica que le permita vivir tranquilo hasta el fin de sus días. No quiere problemas.