Reaparición de Mila Ximénez deja a España impactada

Mila Ximénez reaparece en 'Sálvame' con el pelo cubierto por un gorro debido al duro tratamiento que está recibiendo

Mila Ximénez regresó a ‘Sálvame’ la semana pasada tras un mes de ausencia. Efectivamente, su estado de salud había empeorado y se tuvo que someter a un tratamiento de quimioterapia mucho más duro. Permaneció prácticamente un mes en la cama sin apenas moverse. En su vuelta, la colaboradora informó a sus compañeros y a los espectadores de su actual situación. El cáncer se ha descontrolado totalmente. La sevillana se ha sometido a una prueba que le dirá si el nuevo tratamiento hará sus efectos o no. En caso de no haber solución, Mila se rinde, prefiere vivir menos pero con calidad de vida y no alargar la agonía.

Esta semana Mila Ximénez ha reaparecido con un gorro de lana con tachuelas doradas. Este complemento se debe al nuevo tratamiento que está recibiendo. Las nuevas sesiones de quimioterapia son muy duras y en esta ocasión si que hacen que su pelo se caiga. Pero ella quiere evitar eso, por este motivo se somete a un revolucionario y doloroso tratamiento. La quimioterapia que recibe le impide peinarse. Por eso esta tarde ha optado por proteger su cabellera con un complemento de lana en color negro con tachuelas doradas.

«No me puedo peinar. Me han cambiado la quimio y no me puedo peinar porque tengo el pelo muy debilitado», decía. «Es que no solo me hago la quimio. Es que yo para no perder el pelo estoy con un tratamiento durísimo y es un gorro a seis grados bajo cero durante cinco horas y media. Solamente para intentar que no se vaya del todo el pelo. Entonces es una lucha tan increíble con todo… Todo va cambiando, todo va rotando… Y ahora no sabemos», añadía en su retorno a su sillón de ‘Sálvame’.

El duro tratamiento al que hacía referencia recibe el nombre de crioterapia capilar oncológica, y se aplica para evitar la pérdida del cabello a través del frío. Cada vez más utilizada en pacientes oncológicos, esta terapia baja la temperatura del cuero cabelludo antes, durante y después de que el paciente reciba tratamiento farmacológico.

Los pacientes se ponen un gorro con unos canales a través de los cuales llega líquido refrigerante al cuero cabelludo. Gracias a este frío de manera prolongada se reduce la temperatura de la zona y los vasos sanguíneos se comprimen. Así, al disminuir el flujo de sangre que llega al cuero cabelludo, las células capilares sufren una menor exposición a fármacos que recibe el paciente durante el tratamiento contra el cáncer y se reducen de manera considerable los efectos adversos en el pelo.