Rocío Flores conocía las agresiones de Antonio David Flores a Rocío Carrasco

Rocío Carrasco se abre de par en par en su docuserie y arremete duramente contra su peor enemigo, Antonio David Flores. En el primer capítulo cuenta las agresiones físicas y verbales que sufrió por parte del colaborador de 'Sálvame'

Rocío Flores
Rocío Flores

Con el desgarrador testimonio del capítulo 0 ya vimos que Rocío Carrasco no iba a quedarse callada. La hija de Rocío Carrasco estaba dispuesta a contar absolutamente todo y a romper ese silencio de los último 20 años. Sin duda el más malparado no fue otro que Antonio David Flores, como era de esperar. Con el primer capítulo, que Telecinco emitió después del capítulo 0, los espectadores sentenciaron al colaborador de ‘Sálvame’.

Rocío Carrasco se centra en sus inicios con Antonio David Flores. Desde cómo conoció a esa persona, hasta cómo acabó su historia de amor. Habla de cómo se conocieron, algunos aspectos los trata con una sonrisa, aunque evita llamarle por su nombre. Pero hace un especial hincapié en los momentos más difíciles. Habla de agresiones físicas y verbales.

Según explica Rocío, los peores momentos de la relación ocurrieron cuando ella se encontraba en rehabilitación tras su accidente de tráfico: «Hubo alguna agresión verbal: ‘inútil’, ‘no sirves para nada’, ‘estás gorda’, ‘eres tonta’…», indica. 

Rocío Carrasco
Rocío Carrasco

«Y ya no es la palabra, es la forma. Él tenía una cara de puertas para adentro, prepotente, de [que] todo lo sabía y ‘tú no sabes nada’, y luego estaba la otra parte, cuando había cámaras, que era todo maravilloso, besos, ‘qué guapa’, delante de la gente. Cuando terminaba el día, en la intimidad, me decía que lo hacía por mi bien y tú en ese momento no lo piensas, no lo ves, no te das cuenta de la gravedad que tiene, llega un momento que lo normalizas», añade.

Desde aquel momento la situación empeora. «Recuerdo un tirón de pelos, me coge del pelo y me da para abajo pero no sé de dónde viene el por qué de eso. Yo siento por un lado que me quiero ir a mi casa, lo cual no voy a hacer, y por otro estaba que no me podía mover, pero digo me levanto y lo reviento. Pero no hice ninguna de las dos cosas. No tengo claro cómo pasó, pero pasó y fue a mayores».

«Yo estaba sentada en un sofá, [junto a] una mesa camilla, y él me agarra el pelo, y me pega un tirón de pelos y me da con la cabeza en la mesa», cuenta Rocío. «[Después] subió, echándome a mí la culpa de todo lo que le ocurría en ese momento. Que si él no estuviera conmigo… Que no le merecía la pena… Que era todo por mi culpa», agrega. 

«Hay muchos episodios de mi vida de esa época que no sé si por defensa personal o qué, los tengo olvidados. Lo achaco a lo mejor a que el daño que se me estaba ocasionando a mí, lo daba por bueno, lo justificaba, lo dejaba pasar», dice Rocío.

«Ese mismo día me dijo que me fuera con mi madre y que era una hija de puta», continúa Rocío. «Después de eso llega un llanto, y llega un ‘perdóname’, y llega un ‘estoy nervioso’, y llega un ‘hay que ver todo lo que me está pasando’, ‘me están crucificando por algo que no he hecho’… Llegan muchas cosas que, una vez más, yo justifico y disculpo. Entonces lo veía normal; lo veo ahora y pienso que qué poco sabía yo en aquel entonces que iba a ser mi verdugo», concluye.

Rocío Flores no ha dicho ninguna palabra respecto a este duro episodio. Su última publicación fue en defensa de su padre para darle apoyo ante la tormenta que se avecinaba. La influencer sabe perfectamente cómo es su padre y cómo era su madre. Ella era consciente de lo que sucedía en casa y cómo se trataban.