Rocío Flores sale muy mal parada de la última intimidad que Rocío Carrasco cuenta entre lágrimas

Rocío Carrasco pidió ver a sus hijos cuando falleció su madre y vio que la actitud de éstos había cambiado

Rocío Carrasco sigue contando toda su historia paso a paso en cada uno de los capítulos de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Su desgarrador testimonio está levantando ampollas y por este motivo, la mujer de Fidel Albiac hará su aparición estelar el próximo miércoles 21 de abril para dar explicaciones a todas las dudas surgidas durante esta semanas. Los temas que trata cada vez son más espinosos. Carrasco ha vivido toda una montaña de emociones. 

Tras verse superada por las circunstancias, Rocío Carrasco cuenta que se replanteó abandonar y cederle los niños a Antonio David Flores. Estaba cansada de luchar. «Quiero dejar claro que en un momento de flaqueza me planteo darle a los niños y no seguir luchando por eso. Vivía en un estado de alerta tal y pánico que de repente un día dije si le doy a los niños por completo al final era la ley salomónica no lo partas por la mitad y aunque no sea tuyo llévatelo pero no le hagas más daño ni a ellos ni al conjunto de la familia», ha contado a punto de romperse.

A diferencia de Antonio David Flores, Rocío Carrasco siempre ha intentado que sus hijos tuviesen una buena imagen de su padre, a pesar de la mala relación que existe entre ellos. «Siempre me he encargado de que esos niños quieran estar con su padre y guarden la cara por su padre y por eso los niños querían estar con él, claro que sí. Tengo una sentencia que se me da la custodia por completo, voy a ver si haciendo un convenio regulador de forma privada y que los niños se quedan con el padre 15 días”.

Antonio David Flores cambió la mentalidad de los niños

Telecinco ha emitido un nuevo capítulo de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’. Este séptimo capítulo ha sido uno de los más duros para Rocío Carrasco, tal vez uno de los que más lágrimas a derrochado al hablar de la enfermedad de Rocío Jurado y el fallecimiento de ésta después de una larga lucha. 

A Rocío Carrasco le duele en el alma haber perdido el contacto con sus dos únicos hijos. A corazón abierto, la mujer de Fidel Albiac se sinceraba sobre el origen del fin de su relación con Rocío Flores. También ha hablado de las conductas inapropiadas que empezaron a adquirir sus hijos para su edad.

Lo que no quería Rocío Carrasco era que la separación con Antonio David Flores les perjudicase. Por este motivo, ambos acordaron que los pequeños pasasen 15 días alternos con cada uno. «Rocío menos pero David me costaba un día o dos que se adaptara a su rutina y estuviera centrado, se pasaba horas durmiendo», ha explicado Rocío Carrasco con rabia.

«Venían de no tener un horario a la hora de acostarse, de estar rodeado de gente mayor y de poder hacer en buena forma lo que les diera la gana. Desde los nueve años mi hija quería un móvil, yo no se lo compraba y en casa de su padre lo tenía”, contaba dejando claro que se arrepentía de haber firmado ese convenio regulador.

«Lo hice pensando que hacía un bien y me arrepiento porque al final lo que he conseguido ha sido ofrecerle y ponerle en bandeja más tiempo para que consiguiera lo que hoy por hoy ha conseguido«, ha continuado. 

«Quiero creer que obré con diligencia en el sentido de que era lo mejor para ellos. La gente puede pensar porque luego no se los quité posteriormente (ya que si alguno de los dos incumplía el convenio regresarían a la custodia para ella de la separación y él se saltó la clausula de confidencialidad), pues porque mis hijos querían estar con su padre y yo no iba a tener en mi casa a dos niños privándole de estar con su padre”.

Antonio David Flores echó por tierra todos los valores que Rocío Carrasco les había inculcado. «Mis hijos no estaban siendo conscientes, igual que yo cuando estaba en Argentona, del daño emocional que se les estaba haciendo. Yo con mis hijos hacía una vida muy normal con ellos e incentivábamos mucho el deporte, lo digo en plural porque sobre todo era Fidel. Me iba con Rocío y sus amigas de la urbanización y era la época de la goma y la comba y me ponía en el parque con ellas a jugar, era una cosa que disfrutaba pero eso tarda muy poco tiempo en desaparecer. Mi vínculo con los dos es fortísimo hasta que mi madre fallece», ha rematado confesando que la muerte de la más grande marcó para siempre el rumbo de la familia.

Rocío Carrasco volvió a ver a sus hijos tras el entierro de su madre. Ésta no quiso que los niños vieran a la abuela «malita». Los pequeños, de 7 y 9 años, llegaron a casa muy cambiados. Ella misma contó que David la abrazó, se sentó en su regazo y le pidió a su madre que no llorase. Sin embargo, lo que más le sorprendió fueron las primeras palabras de Rocío Flores. «Cuando volví de enterrar a mi madre, a Madrid, pido ver a mis hijos. David vino corriendo y empezó a darme besos y me decía ‘mamá no llores’, tenía 7 años. Veo que llega Rocío, que en ese momento tenía 9 años, y nada más llegar se quedó mirándome y me dijo ‘mamá, ¿ahora que va a pasar con las casas de Miami?«, ha contado, entre lágrimas.

 «En ese momento yo supe que todo había cambiado y que esa semilla del mal que habían implantado en ella había terminado germinando y estaba floreciendo. Empecé a llorar como una niña pequeña, se me vino encima el mundo cuando escuche esa frase y pregunta de una niña de 9 años, que se acaba de morir su abuela y su madre está destrozada. Ella venía con una lección aprendida y me di cuenta que había un antes y un después en esa niña que la había parido yo pero que no tenía nada de mí».