‘Sálvame’ destapa negocio de Kiko Rivera con periodistas para pagar adicciones

Kiko Rivera en el punto de mira tras destaparse unas grabaciones con cámara oculta donde arremetía duramente contra su madre

Kiko Rivera fue el gran protagonista de la tarde del martes en ‘Sálvame’, a pesar de su ausencia. El pasado lunes, a través de un directo de Instagram, el DJ comunicó que esta sobreexposición le estaba pasando factura a su salud física y mental. Paz Padilla, como presentadora, anunció que se iban a hacer públicas unas imágenes grabadas en cámara oculta al hijo de Isabel Pantoja en el año 2006. Época en la que Kiko Rivera no pasaban por un buen momento.

«Son unas declaraciones de Kiko Rivera, de hace años, hablando de su madre, de la pareja de su madre, de toda su familia e incluso algunos colaboradores de Sálvame. Son fuertes«, explicaba muy seria la presentadora. El reportero Omar Suárez intentó hablar con él esa misma tarde en la puerta de su casa, sin embargo éste se la cerró de un portazo. En esta charla, grabada por Gustavo González, Kiko Rivera despotrica de su madre y de la familia Rivera durante más de 3 horas de grabación. Un material totalmente inédito. En ‘Sálvame Tomate’ se han podido ver algunos de los fragmentos.

Gema López y Lydia Lozano han asegurado que en aquella época Kiko Rivera no pasaba por un buen momento y vendía información privilegiada de su madre a los medios para conseguir dinero en efectivo. El DJ no ha ocultado en ningún momento que en aquella etapa de su vida las drogas y el alcohol estaban muy presentes. De hecho, aún confiesa que necesita estar en compañía para evitar recaer en su enfermedad.

«Kiko ahora está muy bien, muy asentado, es padre de familia… Pero cuando Kiko ha tenido que vender a cualquiera por detrás incluida su propia madre lo ha hecho, además con pasta de por medio«, ha comenzado diciendo Gema. La periodista ha afirmando conocer gente que ha apalabrado con Rivera una falsa cámara oculta a cambio de una cantidad determinada de dinero. 

Lydia Lozano asegura que es conocedora de dos ocasiones en las que Kiko Rivera llevó a cabo esta transacción, una de ellas con María Patiño. «Por aquel entonces, Kiko utilizaba procedimientos para que no se notase y para que si mamá preguntaba, pues decirle que no se había dado cuenta, que era una cámara oculta y que él no había visto ni un duro. Yo os aseguro que Kiko cobraba», ha añadido Gema López corroborando la historia de su llorona compañera.

«Eran como encuentros sorpresa y Kiko, de repente, aparecía con un micrófono de corbata puesto«, matizaba la periodista cuya voz se diferencia en un semitono o dos de la de la Patiño y destacando el surrealismo del asunto.

«Lo hacía porque no tenía un clavel, se daba cabezazos contra una persiana del mono […] El hacía cualquier cosa por conseguir, incluso cosas que no estaban muy bien, porque es que él no estaba bien», argumentaba Rafa Mora, quién salía en defensa de su amigo Kiko Rivera.

«Como digáis otra vez que lo hacía todo porque estaba malito, me corto las venas. Hay mucha gente malita que no vende a su madre. Y ahora, que no está malito, también la vende«, amenazaba cabreada la colaboradora. «En esas cámaras ocultas no había engaño, no era un Kiko que no se enteraba, no era un Kiko que pudiera decir que alguien se aprovechó de él. Era una persona que, con frialdad, sereno y tranquilo, vendía información«, ha apuntado Gema señalando a la intencionalidad de este negocio.

«Según la cronología del propio Kiko, contada el otro día en este plató, en esta época solo tonteaba con algunas sustancias, no era adicto«, ha concluido López