“Se me remueven las tripas”. Kiko Matamoros rompe el silencio con un secreto que conmueve a todo Sálvame

El tertuliano de Telecinco Kiko Matamoros hace una revelación que deja atónitos a todos sus compañeros

Kiko Matamoros
Kiko Matamoros

Kiko Matamoros es uno de los tertulianos de Telecinco que se ha posicionado de forma muy crítica con Rocío Carrasco y la docu-serie ‘Rocío: contar la verdad para seguir viva’. Algo que le ha valido unos cuantos palos en las redes sociales por parte de los espectadores. El colaborador ha sido duramente criticado por la audiencia.

Sin embargo, este martes Matamoros hizo una confesión en la que intenta justificar el motivo por el que ni siquiera ha visto la serie documental de la ex mujer de Antonio David Flores. Y no tiene que ver con la buena relación que Kiko mantiene con el ex Guardia Civil, sino con la mala relación que mantuvo con uno de sus hijos durante unos cuantos años.

Kiko Matamoros
Kiko Matamoros

Kiko Matamoros no ha querido ver la serie documental sobre Rocío Carrasco

Al parecer, la posición de Kiko no es tan contraria a Carrasco como apunta buena parte de la opinión pública. Así lo reconoció el propio Matamoros.

 “Me hijo me ha pegado un vapuleo en un plató y yo no tenía fuerzas. Se me caía el alma al suelo, hubiese preferido que me hubiese roto la cara. El que piense que los hijos no te duelen…”, reveló Kiko Matamoros. “Me remueve muchas cosas”, añadió, reconociendo que si no ha visto la serie ha sido porque no se ha visto capaz.

Kiko Matamoros deja sin palabras a sus compañeros de ‘Sálvame’

Además, arrojó una declaración que demuestra que su posición es más cercana a Carrasco de lo que piensan muchos. “He pasado cuatro años sin hablar con un hijo, sé lo que es eso. A mí se me remueven las tripas”, explicó el tertuliano.

Unas declaraciones que dejaron atónitos al resto de colaboradores presentes en el plató. Estos, emocionados con las palabras de Kiko, intervinieron apuntando que, a juzgar por sus palabras, sus opiniones sobre la serie documental estaban “condicionadas”.  “Claro que estoy condicionado”, reconoció. “Yo sé lo que he llorado”, sentenció Kiko.