Tensión en ‘Sálvame’ entre Carlota Corredera y Rafa Mora. Peligra su puesto

Rafa Mora y Carlota Corredera viven un tenso enfrentamiento tras la pelea del colaborador con Anabel Pantoja

Carlota Corredera empieza a coger cada vez más peso en ‘Sálvame’. La presentadora se ha convertido en una de las protagonistas de estos últimos meses por su apoyo a Rocío Carrasco. La gallega ha vivido un tenso enfrentamiento con Rafa Mora que ha paralizado el programa. La disputa se originó tras la decisión de la dirección de poner el puesto de Anabel Pantoja en juego. La sobrina de la tonadillera estalló contra Mora después de que este hiciera referencia a la cojera de su padre: “Te cojo la cabeza y te la reviento”.

El altercado que protagonizaron en ‘Sálvame’ fue tachado de vergonzoso por parte de ambos. Por este motivo, la dirección del programa ha puesto en juego la silla de los dos colaboradores si no se disculpan públicamente.

El primero en hacerlo ha sido Rafa Mora: “Quiero aclarar que el otro día yo pedí disculpas por el gesto y a la audiencia porque fue algo bochornoso. Quería que quedara constancia. A mi no me gustaría que se sacaran las cosas de contexto y que se diga que yo me he metido con una persona con movilidad reducida. Lo que dije a Anabel es que sí tiene dinero que pagase el ascensor a su padre no tuviese que subir a la pata coja”.

Rafa Mora estalla contra Carlota Corredera

Tras estas palabras, Carlota Corredera ha cortado el discurso de Rafa Mora en ‘Sálvame’ para dirigirse a él. “Me alegro de que pidas disculpas de nuevo, pero yo creo que si tu pides perdón y eres sincero, lo primero es que no nos hagas pasar por tontos. Si tu saltas a la pata coja refiriéndote al padre de Anabel…”, intentaba decir la presentador mientras Mora levantaba la voz e impedía hablar a Corredera: “Yo no te tomo por tonta a ti así que tu no me tomes por tonto a mí porque no es mi intención”.

Presentadora y colaborador se pisaban cada vez que intentaban hablar. “Yo sinceramente no entiendo tu perdón cuando no asumes lo que has hecho mal”, intentaba decir mientras Mora le volvía a cortar. “Rafa, te voy a pedir que seas un poco educado y me escuches a mi cuando hablo igual que yo te escucho a ti”, le echaba entonces en cara. “Te estoy diciendo que si tu de verdad pides perdón, sigas hasta el final y no pongas paños calientes. No rehuyas de lo que sucedió”, insistía ella.

“¿Pero qué voy a rehuir?”, se preguntaba entonces el colaborador, un corte más que hacía estallar a Corredera: “No te voy a volver a pedir que estés en silencio mientras yo hablo porque entonces voy a pedir que te bajen el micro”. “Bueno, pues pide lo que tú necesites, Carlota”, le contestaba él en tono chulesco. “No, yo lo que necesito es que ahora me escuches. ¡Y que no me retes!”, le señalaba como toque de atención. “No, yo no te he retado jamás. Pero no vas a poner tu palabras en mi boca que no son”, insistía él, que recibía una clara respuesta de Corredera: “Todo el mundo ha visto lo que sucedió el viernes y ahora tienes la oportunidad de explicarte y pedir perdón, pero de manera sincera. Reconoce que te equivocaste cuando saltaste a la pata coja”.

Después fue el turno de hablar de Anabel, quién también pidió disculpas a su compañero. Mora se quejó de que se estaba haciendo demagogia. “No hables de demagogia ni de cosas interesantes, ni de que no se te está permitiendo… Tu no vas a cuestionar mi trabajo, ¿te queda claro? Te hemos escuchado todos y ahora estamos escuchando a Anabel”, le echaba en cara Corredera.

Rafa Mora se enfadaba con la colaboradora y explotaba. “Y tú no vas a cuestionar ni mis valores ni mi forma de ser. A mi tampoco me va a cuestionar nadie”. “¿Sabes lo que pasa Rafa? Que cuando decimos aprender de los errores no nos referimos a esto. Desde luego aprender de los errores no es ni la actitud que tienes ni el tono que tienes. El viernes estuviste fatal igual que Anabel ni ninguno de los dos tenéis que sacar pecho de lo que sucedió. Ninguno”.

“Pero que yo no saco pecho por aquello. No me voy a comer algo que no es. Yo no saco pecho”, decía él en su defensa, que causaba la hartura de Corredera: “¿Pero quién se puso a saltar a la pata coja, tú o yo? ¿Quién se puso a saltar a la pata coja? ¿El padre de Anabel Pantoja tiene un problema en una pierna? ¿Entonces a quién te referías cuando saltabas a la pata coja, a una canción infantil?”.